
Atención médica: supervisión periódica, control de tratamientos, coordinación con el médico de cabecera y especialistas.
Atención de enfermería: administración de medicación, curas, control de constantes y prevención de complicaciones.
Atención farmacológica: gestión segura de medicación y comunicación con las farmacias de referencia.
Trabajo social: seguimiento individual, contacto directo con las familias y envío mensual de informes personalizados.

Los programas se diseñan de manera personalizada, teniendo en cuenta el estado físico, el historial clínico y el ritmo individual de cada persona.
Incluyen:
Ejercicios adaptados al nivel de movilidad, orientados a mejorar la fuerza, la coordinación y la flexibilidad.
Prevención de caídas, con ejercicios de equilibrio y educación postural.
Rehabilitación funcional tras procesos de convalecencia, cirugía o lesiones.
Sesiones grupales y actividades dinámicas, que promueven la motivación, la socialización y el sentido de pertenencia.

El aseo diario incluye:
Higiene corporal completa o parcial, según las necesidades del residente.
Aseo matutino y vespertino, con ayuda en el lavado, el peinado y el cuidado bucal.
Cambio de ropa personal y de cama, manteniendo la frescura y el orden del entorno.
Cuidado de la piel, con aplicación de cremas hidratantes o productos indicados para prevenir irritaciones o úlceras.
Afeitado o depilación básica, si se solicita.
Supervisión del estado general (heridas, enrojecimientos, cambios de apetito o ánimo) para comunicarlo al personal sanitario si es necesario.

La alimentación se adapta cuidadosamente a las condiciones médicas y preferencias personales:
Menús personalizados según patologías (diabetes, hipertensión, dislipemias, etc.).
Ajustes en texturas y porciones para favorecer la deglución y la digestión.
Consideración de gustos individuales, hábitos culturales o tradiciones familiares.

Talleres de memoria y estimulación cognitiva.
Actividades manuales, pintura, música y lectura.
Juegos, celebraciones y fiestas temáticas.
Excursiones y paseos acompañados.

Misa y rosario diarios.
Celebraciones litúrgicas especiales: San Francisco, la Inmaculada, el Día del Enfermo, Pascua, entre otras.
Acompañamiento espiritual y oración personal.

Contamos con servicio de psicología que ofrece acompañamiento emocional y apoyo terapéutico. Nuestro departamento impulsa el bienestar con talleres de memoria, grupos de estimulación emocional y sesiones individuales de apoyo psicológico
